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El cuereado
El
cuereado debe iniciarse inmediatamente una vez que el animal
haya sido abatido, ya que el primer signo de descomposición
es detectado, nada se podrá hacer para invertir el
proceso, ni siquiera el taxidermista podría evitarlo.
Elementos
01 Elemento de corte: debe llevar dos cuchillos de hoja curva
bien afilados y una chaira.
02 Sal gruesa: cantidad de kg, depende del tamaño de
la piel.
Se realiza un corte circular.
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Preservar
el trofeo
Una de las principales satisfacciones del amante de la caza
mayor es sin duda la obtención del trofeo, ya sea jabalí,
ciervo, puma, etc. Por lo general los cazadores intentan preservar
la cabeza y el cuello. En este caso el cuereado debe efectuarse
con mucho cuidado porque de lo contrario se notará en
el acabado final cuando lo realice el taxidermista. En el caso
de los animales mencionados el primer corte debe realizarse
desde la cruz hacia la nuca hasta llegar a las orejas. Una vez
cuereadas las tablas del cuello y hasta la garganta, se debe
continuar en forma de bolsa hasta el hocico y sin realizar nuevos
cortes. La separación en los arcos de los ojos y los
labios debe correr pegada al hueso del cráneo. Esta es
la última etapa de nuestro trabajo y como el anterior
debemos tener tranquilidad para realizarla.
Retirar todo resto de carne que se encuentre en la piel.
Lavar con agua fresca y limpiar en caso de haber una zona con
mucha sangre.
Colgar la piel en la sombra por un lapso de 20 minutos.
Preparar una superficie limpia, en la cual estaquearemos la
piel con el pelo para abajo y la cubriremos con abundante sal.
Dejaremos estacionar unas 24 a 48 horas, luego quitaremos la
sal y la colgamos en la sombra por un lapso similar.
Antes de que se seque por completo debemos envolverla en forma
de cigarrillo con el pelo hacia afuera.
Una vez realizados todos los pasos estará en condiciones
trasnportarla sin correr riesgos. |
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